(Este texto fue escrito en octubre de 2011 como respuesta a una visita de autoridades del Ministerio de Educación Superior para reunirse sólo con un sector de los Estudiantes en ocasión de las protesta por cambio ilegal de autoridades)
“Universidad Crítica” hace del conocimiento de la comunidad
universitaria de la UNEY nuestro desacuerdo con la forzada paralización de clases puesto
que el trabajo de la creación de una conciencia universitaria, que nunca fue
alentada debidamente, se hace en una universidad activa y ello constituye una
de nuestras estrategias principales. Celebramos, al mismo tiempo, su
reactivación inmediata, que nos permita, entre otras cosas, el libre juego de
las ideas y el fortalecimiento de un movimiento estudiantil lúcido, plural e
independiente y no sometido a ningún factor único de poder, así como de la
realización de actividades creativas que contribuyan con ello.
Deploramos, también, que las autoridades del Ministerio
realicen reuniones con algunos sectores de la comunidad sin convocar a otros
grupos, movimientos o sectores que hacemos vida en común en esta misma
comunidad. En la pluralidad de las opciones se basa la autonomía y la
democracia.
Convocamos, igualmente, a toda la comunidad universitaria a
reunirse en grupos, corrientes o movimientos nuevos que fortalezcan el libre
intercambio de opiniones sin miedos ni complejos y que contribuyan a un gran debate abierto
sobre la universidad y su futuro con mejores argumentaciones que las que hemos
oído y que siempre serán más poderosa y eficaces que las prematuras y violentas acciones de choque. La
violencia siempre es mala porque, viola, incluso, la humanidad de quien la
ejerce. Desacreditamos la violencia y rehabilitamos el conflicto puesto que
todo conflicto nos ayuda a tomar conciencia de la realidad. Debemos vivir el
conflicto y transformarlo en una relación más justa con los demás. Y esto sólo
es posible a través de una no-violencia activa. Este será un proceso largo que,
por lo mismo, exige un esfuerzo y una participación mayoritaria para el bien y
para el mejoramiento de la Universidad lo antes posible.
Consideramos, también, que, si no el más deseable, éste es el escenario propicio para que pueda
debatirse la mejora de aspectos académicos, curriculares, administrativos,
presupuestarios, relacionados con nueva sede, y fundamentalmente sobre la
recuperación y la profundización de nuestro derecho legal desde 2007 a una
mayor autodeterminación. Uno de nuestras metas es la realización de elecciones
libres a corto o mediano plazo. Así mismo, el escenario es propicio para una evaluación, sin el más
mínimo ánimo revanchista, de lo que hasta ahora ha sido la universidad. Debemos
por tanto sumar voluntades para empezar a trabajar por un proyecto no
personalista ni partidista ni sectario sino amplio, democrático y más
comunitario, al cual, más que veneración sumisa, debemos una actitud crítica,
así como nuestra solidaridad para defender, precisar y radicalizar la vocación
libertaria de muchas de sus propuestas iniciales frente a cualquier gesto de desnaturalización que pueda haber de
parte de los poderes foráneos.

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